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Orígenes e Historia del café
Una bebida de leyenda
Los orígenes remotos del café permiten relatar su historia casi en forma de leyenda. De hecho son varias las historias surgidas para situar los orígenes de esta bebida. Desde relatos religiosos, hasta explicaciones totalmente paganas, todas estas leyendas tienen en común describir cualidades extraordinarias del fruto del cafeto.
Los que atribuyen su origen al Arcángel San Gabriel, cuentan cómo éste fue quien entregó a Mahoma la primera taza de café en recompensa a sus piadosas vigilias, volviéndole en el momento aún más vigoroso. Aquella taza de café se llamó “qahwa” en honor a la Piedra Negra de la Kaaba en La Meca y que significa fuerza, vigor.
Desde una experiencia más terrenal, la leyenda de las cabras cuenta cómo un joven pastor yemaní, llamado Kaldi, observó cómo su rebaño se comportaba de una forma distinta, brincando y saltando enérgicamente, al ingerir los frutos rojos de un arbusto desconocido.
Sorprendido por este comportamiento, el joven Kaldi se lo cuenta al superior religioso de un convento cercano al lugar de pastoreo quien, tras hervir las bayas y probar la bebida, la arroja junto a los granos restantes por su desagradable sabor. Al caer junto al fuego y comenzar a tostarse, el abad aprecia que los frutos despiden un agradable aroma. Entonces decide tostar nuevos granos y hacer una infusión que da a probar a los demás monjes.
En otras versiones de esta misma leyenda, es el mismo Mahoma quien reveló en sueños al abad el misterio: le mandó recoger los frutos que le había enseñado Kaldi, tostar los granos y preparar la infusión, que debía de repartir entre los monjes las noches de vigilia para que sus plegarias fueran más gratas a Alá.
Estas y otras leyendas protagonizadas por curanderos, viajantes o santones, siempre árabes, han pretendido explicar el descubrimiento del café. Y si bien el quién y el cuándo es difícil de definir, es cierto que estos relatos permiten conocer el dónde: todos ellos coinciden en el origen arábico del cafeto y de su fruto.
Origen documentado
Al margen de leyendas, se puede afirmar que la utilización del café en ciertas regiones de Oriente Medio data del año 800 d.C. gracias a restos arqueológicos hallados en la Península Arábica.
El primer registro histórico del café se sitúa en la región etíope de Kaffa, en torno al siglo X d.C. Los primeros documentos atribuían a la planta del cafeto propiedades curativas. Al Razí, un médico árabe de la época fue el primero en describir la planta del cafeto, el grano y sus propiedades estimulantes “muy apropiadas para combatir la melancolía”.
Apenas dos siglos más tarde, sobre el año 1000, otra eminencia de la medicina árabe, conocido como Avicena, escribe “El cánon de la medicina”, uno de los libros más utilizados de la medicina durante siglos, y traducido al latín en el año 1200. En él se describe así el café: “su infusión fortifica los miembros, limpia el cutis, seca los humores malignos y da un olor excelente a todo el cuerpo.”
El café fue considerado primero una bebida religiosa, luego un estimulante para los guerreros que daba fuerza y vigor antes de la batalla, y al mismo tiempo una bebida de mágicos poderes medicinales. Hasta que finalmente se convirtió, hacia el siglo XVI, en la bebida social por excelencia del mundo árabe.
El primer español que probó el café fue Pedro Paez, un Jesuita evangelizador de las tierras del Yemen y Etiopía. Cuenta la historia que a comienzos del siglo XVII, cayó esclavo y, atado a un camello, atravesó el desierto. Una vez liberado, descubre el Nilo Azul y deja documentado en un voluminoso libro su periplo, en el que describe cómo había probado una infusión amarga de color oscuro.
Esta bebida de infieles, los cuales habían desdeñado al vino santificado por Cristo, estaba amenazada por el fanatismo religioso cristiano y al parecer sólo cuando Clemente VIII (1535-1605) quiso probar esta poción del demonio, el café fue bautizado y proclamado inocente y “bebida ciertamente cristiana”.
Los primeros cafés se abrieron en La Meca; en 1510 se tiene noticias de la primera cafetería en El Cairo, y desde allí se extendieron a Constantinopla donde pronto adquirieron notoriedad por su lujosa decoración, sobre la que existía gran competencia.
El café había adquirido tanta importancia y valor, que Arabia quiso reservar la exclusiva de su cultivo y su comercio prohibiendo la exportación de cualquier planta o semilla que no hubiera sido previamente tostada, y por lo tanto fuera imposible de plantar. Durante siglos, los cafetos sólo crecieron en estas regiones.
El café llega a Europa
Los granos verdes de café llegan por primera vez a Europa a través de Venecia, se estima que hacia el año 1600, aunque algunas teorías afirman que el consumo de café en Venecia ya se realizaba en el siglo XVI como una bebida medicinal.
Sus efectos y gusto exótico difundieron con rapidez el consumo, y es precisamente en Venecia donde se inaugura el primer café en Europa, en 1645. A partir de aquí otras ciudades europeas se irán sumando a esta iniciativa: Londres (1652), Marsella (1659), Amsterdam (1663), Paris (1675) y Viena (1683).
En Europa, el matiz social del que ya disfrutaba en los países árabes se instala al más alto nivel. En 1669 el embajador del sultán turco en la corte de Luis XIV impone la moda de tomar café entre los cortesanos.
A España también llega de la mano de la realeza. Fue en el siglo XVIII con el reinado de los Borbones cuando se inicia la andadura del café en nuestro país, aunque otras teorías hablan de la introducción del café en España a través de unos comerciantes italianos.
Si bien es cierto que España fue uno de los países europeos más tardíos en su consumo, sin embargo llegó a contar con una de las mejores materias primas gracias a las colonias americanas, que resultaron ser una excelente zona de cultivo.
El primer café que se abrió en España fue en Madrid, en 1764 en la calle Atocha, la Fonda de San Sebastián, posteriormente La Fontana de Oro, El Café de Rueda, Lhardy, Pombo, Comercial, Gijón, etc. En Barcelona abre en 1781, el Café de F. Martinelli, seguido del Café Francés, Las cuatro estaciones, del Comercio, de la Opera, las 7 puertas, Quatre Gats, etc. algunos existentes al día de hoy, adquiriendo fama muy pronto, tanto por la calidad de la bebida, como por ser punto de reunión de los literatos más famosos de la ciudad. El éxito de esta bebida en España se vio reflejado con la apertura de establecimientos en diversas ciudades como Valencia, Bilbao, La Coruña o Cartagena, donde a finales del siglo XVIII eran ya muy abundantes.
Salto desde Europa al resto de continentes
La llegada del café a Europa fue imprescindible para su salto a las dos zonas de mayor producción que existen actualmente: América y Asia.
Las colonias de países europeos, como Holanda y Francia, fueron las receptoras de una planta, que no era fácil transportar, pero que se encontró con una climatología idónea para su adaptación.
Holanda fue la primera en llevar un ejemplar de cafeto a su colonia del sudeste asiático, concretamente a Java, donde se convertiría en la madre de todos los cafetos asiáticos. Esta iniciativa le permitió colocarse en 1700 como la primera potencia cafetera del mundo, controlando los precios internacionales del grano.
En el caso de América, la primera planta de café desembarcó en 1723 en la isla de Martinica, en las Antillas Francesas, tras un viaje lleno de penurias y bajo el desesperado cuidado del capitán francés Gabriel Mathieu de Clieu.
Otros países europeos con colonias en América, como Portugal o Inglaterra, impulsaron su cultivo animados por el éxito y la rentabilidad que esta producción de café ofrecía a sus países vecinos.
A lo largo del siglo XVIII el cultivo del café se extendió con fuerza por todas las Antillas, América Central y Suramérica: Jamaica, Haití, Santo Domingo, Cuba, Guatemala, Costa Rica, Venezuela, desde donde pasó a Colombia, y por supuesto a Brasil, el mayor productor en la actualidad.
Conscientes de que el clima del ecuador y los trópicos (Cáncer y Capricornio) era propicio y favorable para su cultivo, países que ya habían experimentado el éxito en sus colonias americanas, probaron suerte en las posesiones coloniales en África. Concretamente fue Francia quien inició las plantaciones, primero en las islas Reunión y Mauricio, y luego en el continente, en Cabo Verde. Le siguieron Portugal, en Angola, y Alemania en Camerún, ya en el siglo XX.
Hoy en día África se ha convertido en una importante zona de producción, donde los cafetales son una fuente de riqueza que aportan, además, una exquisita calidad, como los cafetales de Kenia.
Descripción y Variedades
Descripción
La planta del café se denomina cafeto. Pertenece al género Coffea, de la familia de las rubiáceas.
Los cafetos son arbustos que pueden llegar a medir más de 12 metros de altura en estado salvaje, incluso algunas variedades, 20 metros. Sin embargo, y con el fin de facilitar la recolección, en las plantaciones se podan entre los dos y los cuatro metros de altura.
Su tronco es recto y liso. Sus hojas son perennes y mantienen un color verde brillante todo el año. La flor es de color blanco, parecida al jazmín, y de vida muy corta, ya que a los tres días de florecer, deja paso al fruto.
El cafeto suele dar su primer fruto entre los tres y los cinco años de vida, y ofrece un rendimiento de entre 400g. y 2,2 kilos al año, durante un periodo de 30 a 50 años.
El fruto del cafeto tiene la apariencia de una cereza pequeña. Cuando nace es de color verde y durante los ocho u once meses siguientes, según la especie y la zona de cultivo y maduración, pasa por las distintas tonalidades que van del amarillo al rojo.
En el interior de cada cereza o drupa, hay dos semillas separadas por un surco y rodeadas de una pulpa amarilla. Son los granos de café. Los granos están protegidos por una película plateada y recubiertos por una pielecilla de color amarillo llamada tegumento o pergamino.
Variedades
La familia botánica a la que pertenece el cafeto, las rubiáceas, tiene unos 500 géneros y más de 6.000 especies. Un ejemplo reconocible por todos es la gardenia; auque indudablemente la coffea es el género más importante de esta familia, desde el punto de vista económico.
Dentro del género coffea, existen más de 25 especies, todas ellas indígenas del África tropical y de ciertas islas del Océano Indico, especialmente Madagascar.
De entre todas ellas, las especies de coffea más importantes, desde el punto de vista del sector industrial cafetero, son la coffea Arábica, la coffea Caneophora o Robusta y la coffea Liberica.
Tanto sus diferencias botánicas, como la procedencia de las mismas, hacen que el café que se obtiene de unas plantas y otras presente matices distintos.
------Caffea Arábica------
Proporciona un café suave y aromático. Las nuevas variedades son muy productivas y con un ciclo de vida de hasta 20 años.
Originaria de la antigua Abisinia, ahora Etiopía, es la especie más apreciada y antigua que se conoce, desde mediados del siglo XVIII. Su área de cultivo se localiza en zonas intertropicales a una altura de hasta 2000 metros sobre el nivel del mar, y nunca por debajo de los 500 metros.
Actualmente representa al mayor porcentaje de la producción del café, por encima del 60%, y produce variedades de café apreciadísimas como Moka, Bourbon, Maragogipe, Nacional o Brasilla.
El fruto tiene forma ovalada y su maduración dura de 7 a 9 meses. El café Arábica se cultiva en toda Latinoamérica, en África Central y Oriental, en India y, en cierta medida, en Indonesia.
------Caffea Liberica------
Proporciona un café con un sabor peculiar, por lo que su consumo no está muy generalizado, sin embargo es particularmente apreciado en los países escandinavos.
Es nativo de los alrededores de Monrovia en Liberia y su descubrimiento data de finales del sigo XIX. En la Costa de Marfil son conocidas diversas variedades de café liberiano, como ivorensis, liberiensis e indeniensis, siendo la última la que más se encuentra en cultivo.
Es un arbusto que puede llegar a medir hasta 20 metros de altura. Tiene las hojas muy grandes y el tamaño de los granos doblan al del arábica. Crece bien en grandes altitudes.
------Caffea Robusta------
Proporciona un café fuerte, con mucho cuerpo y un contenido de cafeína mayor.
Esta variedad procede de la rivera del río Congo, concretamente fue descubierto sobre 1895 en Zaire. Como su nombre indica, es una planta fuerte y resistente que crece en regiones húmedas de escasa altitud.
Produce unos granos más redondeados y pequeños que el arábica, con un periodo de maduración mayor, hasta 11 meses. Algunas variedades conocidas son Java, Kouilou, Niaolili y Congensis.
El café Robusta se cultiva en África Occidental y Central, en todo el sudeste de Asia y, en cierta medida, en Brasil, donde se le conoce como Conillon.
Durante los últimos años, el grano de Robusta está experimentando una importante evolución ascendente en los mercados cafeteros.
Cuadro Resumen
Siendo el arábica y el robusta las variedades de café con mayor peso específico, se desarrolla a continuación un cuadro comparativo:
Distribución Geográfica
El cultivo del café se extiende por una zona muy amplia de la tierra, concentrada entre los dos Trópicos, el de Cáncer y el de Capricornio. Dicho cultivo se ha adaptado a cada paisaje aprovechando las ventajas que ofrece el terreno y el clima, eligiendo la variedad de cafeto más adecuada.
América
------Sudamérica------
Se producen cafés de muchas variedades. En la mayoría de los casos se trata de extensas explotaciones, si bien en la zona más al noroeste predominan las explotaciones de tamaño medio. Los principales países productores son:
- Brasil: es el principal exportador mundial. Produce Arabica (80%) y Robusta (20%), por lo tanto tiene todos los tipos destacando los naturales arabicas, cafés de buen cuerpo y taza.
-Colombia: Café suave con mucho cuerpo, acidez moderada y ligero sabor a cacahuete. El mejor café se cultiva a gran altitud.
------Centroamérica------
El suelo es volcánico y casi toda la región está llena de altiplanos. Cuanto más alto crecen los cafetales, más intenso es el aroma. Destacan como países productores:
- Costa Rica: Café suave y aromático, de sutil acidez.
- Guatemala: Café de gran versatilidad. Levemente tostado es suave y lleno, pero si se tuesta mucho adquiere un carácter fuerte y ahumado.
- Puerto Rico: Café de intenso sabor y creciente popularidad.
- Jamaica: Café de gran sutileza y refinamiento.
Debe tenerse en cuenta que en términos de volumen de producción, los mayores productores son México, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Guatemala. Entre los restantes países productores cabe destacar: Nicaragua, Panamá, Cuba, Trinidad, Haití, Venezuela, Perú y Bolivia.
Africa:
------África Oriental------
En dicho área el café se cultiva en terrazas para poder aprovechar mejor el agua de la lluvia. Se producen variedades de café que sobresalen por su grado de acidez. Destacan como países productores:
-Kenia: Café célebre por su aroma y su agradable sabor intenso; acidez alta.
-Tanzania: Recuerda al sutil café centroamericano, con menos acidez que el café keniano.
-Uganda: Productor del más apreciado Robusta africano
-Etiopía: El café Moka tiene un sabor intenso. Son cafés fuertes y de cuerpo.
------África Occidental------
Las plantaciones se encuentran en el llano. Son grandes explotaciones que posibilitan el trabajo con máquinas y producen una de las mejores Robustas. Los países productores son:
Camerún y Costa de Marfil: Café fuerte y amargo que se suele emplear en las mezclas para espresso.
Otras zonas de África donde también se cultiva café son Congo, Madagascar, Ruanda y Angola.
Asia:
-Indonesia: Produce fundamentalmente robustas aunque también algunos arábicas de gran calidad. Dentro de Indonesia caben destacar:
Java: Variedad de sabor único, intenso y maduro, como consecuencia del proceso de maduración del grano.
Sumatra: su sabor es menos intenso que el del café de Java pero tiene un toque de delicada acidez.
-India: También produce ambas variedades. Se puede destacar la preparación del Mysore, café blando y rico de baja acidez y sabor ligero y “vinoso”. Otras zonas asiáticas donde se cultiva café son Filipinas, Malasia, Thailandia y Sri Lanka.
Oceanía:
-Australia-: Café exclusivamente de la variedad arábica, con un sabor blando y muy poco amargo.
-Hawai-: De sabor rico, con un toque de cacahuete, tiene más cuerpo de lo habitual y un agradable aroma.
Otras zonas productoras de café son Nueva Caledonia y Papúa-Nueva Guinea.
Clasificación
Para el comercio internacional, los cafés se han dividido en cuatro categorías atendiendo a diversas variables: el origen de los granos, las variedades de caffea, y el procedimiento utilizado en su beneficiado (tratamiento de las cerezas para liberar a los granos de las capas que lo envuelven).
------Suaves Colombianos------
Variedad: Arábicas.
Beneficiado: Lavados.
Procedencia: Colombia, Kenia y Tanzania.
------Otros Suaves o Centrales------
Variedad: Arábicas.
Beneficiado: Lavados.
Procedencia: Países centroamericanos, sobre todo México, Costa Rica y República Dominicana, y algunos países de Asia y África.
------Brasil y otros arábicos------
Variedad: Arábicas.
Beneficiado: No lavados o naturales.
Procedencia: Brasil, Bolivia, Paraguay, Ecuador y Etiopía.
------Robustas------
Variedad: Robusta.
Beneficiado: naturales en su práctica totalidad.
Procedencia: Incluye cafés de Asia, África y América (Brasil y Ecuador).
Cafés selectos
Entre los cafés de mayor prestigio y calidad por su lugar de procedencia destacan:
------Jamaica. Blue Montain:------
Se cultiva en las “montañas azules” de Jamaica a 2.000 metros de altitud. Es el más exquisito del mundo y de mayor cotización en el mercado. Su producción es limitada. Es un café de sabor suave y persistente, poco ácido, delicado perfume y muy equilibrado.
------Indonesia. Java:------
Café arábica introducido por los holandeses a mediados del siglo XVII en este país. Su cultivo se realiza principalmente en las regiones del este, oeste y central de la isla de Java. Es de las variedades más difíciles de conseguir. Produce un café de mucho cuerpo, de sabor achocolatado, con un aroma fuerte y agradable.
------Kenia. Cimaza------:
Éste arábica es considerado uno de los mejores cafés africanos. Cultivada entre los 1.500 y 2.000 metros sobre el nivel del mar, en unas óptimas condiciones climáticas. La variedad Cimazul produce granos de tamaño grande, forma redondeada y color azulado. Su café es de gran cuerpo, intenso aroma y acidez elevada.
------Puerto Rico. Yauco selecto:------
Se cultiva en las montañas de Yauco, en el suroeste de Puerto Rico, a una altura de 1.100 metros. Produce un café de gusto achocolatado y gran riqueza de sabor. Es equilibrado, completo e intenso y uno de los más cotizados en la actualidad.
------Etiopía. Moka Lim:------
Considerada como la mejor variedad de Etiopía se cultiva en el suroeste del país, en la región de Kaffa. Es un café de sabor excelente, aroma afrutado, poco cuerpo y cierta acidez. Muy apto para mezclas de primerísima calidad.
------Costa Rica. Tarraz:------
Cultivado en el sur del país, a una altitud de entre 1.300 y 1.650 metros, es un arábica de alta calidad. Presenta granos de color azulado, forma plana y alargada que da un café de buen cuerpo, con sabor redondo y pleno, aroma florar y acidez alta.
------Guatemala. Volcán de Oro:------
Su cultivo se realiza a una altura de 1.500 metros. Tiene un grano color verdoso. Es un café de aroma intenso, limpio y fragante, de cuerpo pronunciado y sabor persistente.
------Hawai. Kon:------
Se cultiva en la región que le da nombre. Posee gran aroma, fina acidez, pleno cuerpo y sabor en boca persistente.
------Brasil. Santos:------
Cultivado en la región de Sao Paulo, es un café de alta calidad, de gusto y aroma muy particular. Suave, con cuerpo y de poca acidez.
------Colombia:------
Su cultivo se concentra en las tres cordilleras que atraviesan el país a una altitud entre los 1.200 y los 1.800 metros. Los cafés de Colombia son de gusto suave, perfumado y afrutado, una acidez media-alta y un cuerpo ligero.
Tipos de café
------Tostado Natural------
Es el café que se tuesta sin ningún tipo de aditivos, sometiéndolo a una corriente de aire caliente que, en contacto con el café, hace que el grano crezca considerablemente y pierda aproximadamente un 18% de su peso.
------Tostado torrefacto------
El café torrefacto se diferencia del café natural en que, a la hora del tueste, se introduce en la tostadora azúcar (un máximo del 15%) que, por efecto del calor, carameliza y envuelve el grano.
Se obtienen unos granos brillantes, de color más oscuro, casi negro y un café más fuerte de sabor. España y Portugal son los países de consumo casi exclusivo de este tipo de café.
------Soluble------
El café soluble es el extracto de café obtenido gracias a la deshidratación o secado del café. Para llevar a cabo este proceso, se pueden utilizar dos técnicas. La más antigua, que data de principios del siglo XX, utiliza la técnica de calor o evaporación mediante la inyección del aire caliente. El otro método utiliza el frío y es el llamado café liofilizado.
Para lograr el café soluble por el primer sistema, se prepara un gigantesco café en cafeteras de acero cerradas herméticamente para conservar los aromas. A continuación se filtra y se elimina el agua mediante la inyección de aire caliente. Cuando el agua se evapora, el polvo resultante es el café soluble, que se envasa al vacío.
Este es un método que se ha ido perfeccionando desde la primera vez que un químico americano de origen japonés, llamado Satori Kato, elaborara el primer café soluble en 1901. El gran desarrollo de este tipo de café tuvo como escenario la Segunda Guerra mundial. La logística del frente y las condiciones de batalla hacían imposible preparar café para toda la tropa, lo que hizo que, desde Estados Unidos, se impulsara la producción de este tipo de café. En esa primera etapa, era muy alta la pérdida de aromas y sabor, sin embargo, la comodidad y practicidad impulsaron nuevas y definitivas investigaciones.
Actualmente, los métodos de producción del café soluble permiten conservar el aroma y el sabor, lo que ha hecho que el café soluble se implante en muchos países del mundo.
------Soluble liofilizado------
El café liofilizado es el café soluble que se obtiene mediante la congelación a -40ºC y a baja presión atmosférica. Tras este primer tratamiento, se eleva bruscamente la temperatura y la presión para transformar el hielo en vapor de agua y deshidratar las partículas de café.
Gracias a esta moderna tecnología se logra mantener un café que conserva hasta el momento de su consumo los más penetrantes y sutiles aromas de los granos utilizados en su preparación.
Reglas y Recetas
Conservación
-Si es posible, moler el café al momento de prepararlo o bien comprarlo recién molido o envasado al vacío.
-Seleccionar el grado de molido en función de la cafetera que se vaya a utilizar.
-Emplear agua de buena calidad. El café es básicamente una infusión; en consecuencia, la calidad y la pureza del agua es muy importante. Un agua con muchas sales minerales puede alterar el sabor del café.
-Poner entre 7 y 10 gramos de café por taza.
-No dejarlo hervir.
- Tomar el café caliente y recién hecho.
- Utilizar taza de porcelana o barro a la hora de servirlo ya que son los materiales más adecuados porque no aportan sabores y mantienen por más tiempo la temperatura correcta.
- Calentar previamente, tanto la jarra como la taza donde se va a tomar, con el mismo fin de mantener por más tiempo caliente el café.
- No recalentar.
Tipos de cafeteras
- Cafetera de filtro:
Este sistema proporciona un café muy suave y ligero.
El recipiente o cafetera puede ser de metal, porcelana o cerámica. Consta de dos cuerpos. En el superior tiene un filtro de papel o tela y es donde se coloca el café molido. Luego se vierte el agua caliente y, por gravedad, va cayendo en el recipiente inferior, transformado ya en café.
Requiere un café con un suave tostado de color claro y molido medio. Se necesita entre 8 y 10 gramos taza.
- Cafetera moka, de rosca o italiana:
Ofrece un café discretamente consistente y aromático.
La cafetera consta de dos cuerpos metálicos que se enroscan en la parte central donde se sitúa el café molido y el filtro. En la zona inferior, el agua hierve y se transforma en vapor que pasa a través del café contenido en el filtro de la parte media. Dicho vapor arrastra toda la sustancia del café, y se depositará ya convertido en bebida de café en la parte superior.
Requiere café tostado mediano a oscuro y molido medio. Entre 7 y 10 gramos por taza.
- Cafetera de émbolo:
Es una de las mejores maneras de hacer café en el hogar.
Generalmente es de cristal y permite observar bien todo el proceso. La cafetera es un cilindro que contiene agua hirviendo a la que se añade el café molido. Encima se introduce un filtro del mismo diámetro que la cafetera y se deja reposar la mezcla durante tres minutos. Al empujar el filtro hacia abajo, el líquido pasa a la parte superior y atrapa el café en el fondo. Requiere café molido medio/grueso.
- Cafetera napolitana:
Este sistema proporciona un café muy aromático y de sabor redondo. Café de filtro lento y muy consistente.
Se trata de una cafetera con dos cuerpos separados por un doble filtro. El recipiente de la parte baja contiene el agua. Al iniciarse la ebullición, se da la vuelta a la cafetera con lo que el agua cae a través del filtro que contiene el café. Requiere café tostado mediano a oscuro y molido medio. Entre 7 y 10 gramos por taza.
A pesar de su nombre, es un invento francés.
- Cafetera cona:
Produce un café muy aromático y sabroso, aunque es un sistema algo complicado y aparatoso.
Consta de dos partes: la inferior tiene forma de balón, es de cristal y es donde se coloca el agua. Cuando llega a ebullición, sube hacia la parte superior donde está el café. Cuando se estabiliza, la cafetera se retira del fuego y el café entra en el balón inferior mediante un sifón o tubo cilíndrico que se comunica con la parte inferior.
- Cafetera exprés:
Se extrae un café oscuro, muy aromático, denso y con una uniforme capa de crema (o espuma) color avellana en la parte superior.
Se trata de un café que se ha extraído a gran velocidad (20-30 segundos), a una temperatura de entre 96 y 98ºC, y alta presión (8-10 atmósferas). Existen diversos, y cada vez más sofisticados, modelos de cafetera exprés, un invento italiano del siglo XX que ha contribuido de forma muy importante a la difusión del café.
Es la cafetera más empelada en la actualidad y todos los modelos se basan en el mismo proceso: una caldera proporciona la fuente de calor necesaria para que el agua que sale de la cafetera y con la que se prepara el café salga a la temperatura y presión adecuadas.
Requiere un café con una molienda muy fina. Se necesitan 10 gramos por taza.
- Café turco - ibrik:
Café muy concentrado y consistente pero poco aromático.
La cafetera o recipiente para preparar un café turco se llama ibrik. Es de cobre o latón, de forma similar a un jarrón, más ancho por abajo que por arriba y con un asa para servir el café. Además del agua fría y el café se añade azúcar. Se pone el ibrik al fuego y se retira justo cuando empieza a hervir. Esta operación se repite tres veces. Después se deja reposar uno o dos minutos para que los posos caigan al fondo del recipiente y se sirve, sin colar, añadiendo unas gotas de agua fría. Se precisa café molido casi en polvo. Unos 5 gramos por taza.
- Café de puchero:
Es una de las formas más antiguas y tradicionales de preparar el café.
Se utiliza un puchero de barro, hierro esmaltado, acero inoxidable o cualquier material que no transmita su propio sabor al café. Por cada taza se echa en el puchero un cazo de agua, más uno de propina. Cuando el agua hierve se retira del fuego, pasados tres minutos se echa el café. Tras tres minutos más de reposo, se sirve colándolo con una manga de fieltro. Se precisa una cucharada de café molido grueso por taza.
Diferentes preparaciones de Café
Además, se utiliza como ingrediente en numerosos platos, lo que permite crear un auténtico recetario del café.
Las formas más habituales de tomar café en España son:
- Café Solo:
La infusión preparada con agua y el café molido es la base de cualquiera del resto de cafés, pero a la vez es una forma en sí misma de tomarlo. Se suele servir en taza pequeña.
- Café Americano:
Se sirve café solo hasta la mitad de una taza grande; el resto de la taza se termina de llenar añadiendo agua que sale de la cafetera.
- Café con Hielo:
Se elabora un café sólo y se presenta junto con un vaso con 3 hielos, donde el propio consumidor volcará el café para tomarlo directamente del vaso.
- Café con Leche:
En taza grande, se sirve la mitad de café sólo y se añade la leche, calentada por separado en una jarra metálica, haciendo que saque espuma por acción del vaporizador.
- Café Cortado:
Se vierte el café en una taza pequeña, llenando un poco más de la mitad. Acto seguido, al igual que en café con leche, se calienta en una jarra metálica la leche haciendo que saque espuma por acción del vaporizador.
- Café Descafeinado:
Se toma como un café con leche. La peculiaridad que le diferencia es que la materia prima utilizada es café descafeinado molido o café descafeinado liofilizado o de sobre. La presentación pude ser en taza grande o pequeña según los gustos del consumidor.
- Café Bombón:
Se presenta en un vaso-copa de cristal estrecho y alto. En el fondo reposa leche condensada, sobre la que se vierte el café solo sin que llegue a mezclarse. Sobre el café, una capa de nata semimontada con azúcar.
- Café Brulé o Carajillo:
La preparación más sencilla de este café es añadiendo al café solo un poco de brandy. Para los más sofisticados, el proceso de preparación se complica iniciándolo por calentar y quemar el brandy junto a cuatro granos de café y una corteza de limón. El resultado se cuela y se vierte sobre el café solo servido en una taza pequeña de café. Esta forma de tomar café admite añadir leche si se desea.
- Café Capuccino:
La cantidad de café molido que se utiliza para su elaboración suele ser el doble que en el de una taza normal, llegando hasta los 10-12 gramos. Este café presenta variaciones en función del criterio de cada establecimiento, pero siempre se debe terminar espolvoreando con canela. El fondo del vaso de capuccino grande se “mancha” con chocolate, sobre él se vierte el café casi hasta llenar el vaso, para terminar cubriéndolo con la crema, sobre la que se añadirá la canela en polvo.
- Café Cubanito:
Se prepara con ron blanco sobre el que se vierte el café en una taza de capuccino pequeño. En la superficie se añade nata semimontada con ayuda de una cucharilla para que no se mezcle con lo anterior, y se espolvorea con café molido en polvo para decorar.
- Café Escocés:
En una copa de agua o de helado, se colocan tres bolas de helado de vainilla. Sobre ella se añade el café y whisky que, preferiblemente, deberá ser escocés.
- Café Irlandés:
Lleva un proceso de preparación minucioso: con ayuda de una cucharilla se echa el whisky, previamente quemado con el azúcar, a un vaso de irlandés. Ayudados por la misma cucharilla, se añade con cuidado el café evitando que se mezcle con lo anterior. Por último, y protegiendo también con la cucharilla, se añade la nata semimontada, que se decora con una pizca de café en polvo por encima de la nata para que contraste el color.
- Café Vienés:
Sobre el café caliente, en una copa de helado o de café irlandés, se añade nata montada, preferiblemente con una manga pastelera y boquilla rizada. Se decora con cacao en polvo.